lunes, 5 de agosto de 2024

Fotos de cumpleaños

 


Mamá siempre cuenta que, cuando yo iba al jardín, no me gustaba ir a ningún cumpleaños. Dice que llegábamos a la casa de mi amiguito o amiguita y después de un largo viaje en colectivo le decía: No quiero entrar. Los recuerdos sobre mis cumpleaños son a través de algunas fotos y esas fotos me hacen revivir lo que sentía en ese momento.

La primera que recuerdo es una de mi cumpleaños número cinco. Estaba bailando al lado del tocadiscos, haciendo un paso Beat, que practicaba con los programas de televisión los sábados por la tarde. Sonreía, con mis pies en movimiento. Recuerdo una intensa emoción. Tenía puesta ropa nueva: la minifalda azul con una tabla y una camisita blanca de mangas largas, zapatos guillermina lustrados y medias can can. Tenía el pelo largo hasta la cola, mi tesoro más preciado. Un cumpleaños con muchos vecinos de todas las edades y mis primas.

La segunda foto es de mi cumpleaños número siete. Una hilera de chicos pegados a la pared, haciendo un juego con un payaso que también hacía magia. Lo que recuerdo de ese cumpleaños es que un rato antes de la hora del festejo, mi mamá y mi papá estaban preparando la decoración en el comedor, inflando globos y yo sentada en una silla diciéndoles: ¿Y si no viene nadie?, era el pequeño terror que me atrapaba un minuto antes de que llegaran los chicos. Ese día no faltó nadie. Eran como veinticinco, entre vecinos y compañeros de colegio.

La tercera foto es de cuando cumplí ocho, el cumpleaños más feliz de mi vida. Yo estaba sentada mirando una función de títeres que habían preparado mis tíos. Mi prima Paula, con apenas dos añitos, estaba subida encima de mí. Hacía muy poco que la conocía porque mi mamá y mi tía se habían peleado y habían estado dos años sin hablarse ni verse. La fiestita la animaban ellos mismos, Amanda y Oscar, los hippies, que confeccionaban los títeres e interpretaban obras en las escuelas. Ese día no me importó la ropa ni la cantidad de chicos, me brotaba una dicha inexplicable porque tenía a mis tíos de vuelta.

Durante los cumpleaños de mi infancia, los amigos, la música y la ropa nueva de cada año, me producían mariposas en la panza, además de ver a mis padres sonriendo todo el tiempo y a mi hermano, pegado a mí, haciendo sus monerías. Fueron buenas épocas.

 ALEJANDRA BUSCONI



24/11/2021

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