Encontré una serie de poemas que escribí cuando era adolescente. Aquí hago entrega del primero que posteo y está dedicado a mi prima Raquel, que en ese momento tenía doce años.
¡Oh! Niña pequeña de ojos muertos
ya no es tu nombre hermoso.
¡Oh! Me avisan las gaviotas
que hoy tu cabello es del viento.
Mi pequeña niña de ojos tristes…
tu esperanza se esconde
y se ocultan tus palabras
y te hiere la gente… tanto como a mí.
Te inundan las lágrimas de tu tiempo
y te atropellan las miradas
que ves al pasar.
Mi pequeña niña de ojos tristes…
¡Oh! tu mente descontrolada y tu corta edad
muestran al mundo tu pesar.
¡Oh! tu cuerpo de arena se escapa
y hay olas que te vienen a buscar
y el amor es tu refugio
y la libertad, tu camino.
¡Oh! ¡La tarde está cayendo y yo me voy!
Tus pies congelados están dejando de andar.
Mi pequeña niña de ojos tristes…
Vino la tormenta de agosto y destruyó todo.
Vino la mano extendida de un hombre,
pero la lastimaron al llegar.
Sigue la vida…
Las cadenas de mis pies
no me permiten ver las estrellas.
Mi pequeña niña de ojos tristes…
Bienvenida seas a mi humilde reino
que es esclavo de un paraíso.
Bienvenida seas a un nuevo cuento
de hadas, de amor… o de ojos muertos.
Alejandra 1981

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